El Español:
«Pérez-Reverte lanza el guante sobre la guerra: "¿Hay diferencia moral entre un muchacho que murió con gorrillo republicano y otro con boina de requeté?"»

No, hijo, no vengas con falacias. No hay diferencia entre esos dos muchachos, la diferencia está en quién y por qué los manda a la muerte y que sucederá si ganan unos u otros.

Pérez-Reverte hace tiempo que juega a no condenar al franquismo. Para ello desvía la cuestión con argumentos como criticar “el argumento de buenos y malos del que están viviendo tantos chiringuitos” (El País). O “Todos los españoles perdimos cultura, libertad, vidas, democracia…” (Diario.es). Pues claro que perdimos cultura, libertad, vidas y democracia ¿Qué se esperaba cuando unos salvajes asaltaron el poder? La cuestión es si cree que eso estuvo justificado o si cree que fue un acto inaceptable que debe condenarse con toda dureza.

Pérez Reverte juega al juego del despiste, contesta a una pregunta que nadie ha hecho, porque todos sabemos la respuesta, para esquivar la verdadera cuestión política: el franquismo fue condenable, ilegítimo y fratricida. La Guerra Civil obedeció solo al interés de las oligarquías hispanas por mantener sus privilegios. En ningún momento fue ni necesaria ni inevitable ni fue la consecuencia lógica de un imaginario desgobierno republicano. Esta es la pregunta y la respuesta que está esquivando porque es incapaz de condenar lo que no fue otra cosa que una masacre propiciada por y para los intereses de la oligarquía con la que este señor se identifica.