📺 Querían hacer el sketch de siempre: reírse, caricaturizar, montar el numerito con “la vegana del anuncio”. Pero el guion se torció. Porque no encontraron a alguien a quien ridiculizar, sino a alguien con discurso, con ideas y sin miedo a defenderlas.

🔥 Y ahí es donde se rompe todo. Cuando quien debería ser objeto de burla responde con claridad, el espectáculo se queda sin chiste.
Y nosotras tenemos nuestra reina.