Se espera un aumento temporal (o quizás más prolongado) de la violencia tras la muerte de Nemesio Oseguera en México. El cártel más poderoso del país podría fragmentarse. Los competidores podrían ver una oportunidad.
"Eliminar a los líderes notorios" recibe muchos recursos. Romper los vínculos corruptos con el Estado, gobernar con rendición de cuentas, y buscar alternativas a la prohibición (que infla las rentas ilícitas) no lo hacen. Por lo tanto, esperemos violencia.