Acabo de venir de una comida con los compañeros del departamento del instituto.
Hacia muchos años que no iba a ninguna comida con compañeros de trabajo. O cena.
Basicamente porque en la última década no había tenido "compañeros de trabajo" propiamente dichos.
Sé que mucha gente está muy harta de sus compañeros de trabajo. Eso es muy comprensible.
Yo estaba harto de no tenerlos. De una vida laboral líquida, en remoto, temporal, online, donde cruzarse con otro trabajador era casual y fugaz y no llevaba a nada. Nadie invierte en relaciones tan efímeras y tangenciales más de lo que se invierte en una conversación de ascensor.
Hoy, en cambio, me he encontrado a un grupo bien avenido (eso es suerte) de compañeros que llevan años trabajando juntos.
Y me ha gustado mucho comer con ellos.
No es inusual que en los departamentos de lengua de los instis haya buen ambiente. Pero en este es que es MUY bueno. Lo echaré de menos seguro el próximo año cuando me manden a otro lado.